Ejemplo de texto instructivo corto

Ejemplo de texto instructivo corto

Los textos instructivos, como sabemos, estrictamente hablando son aquellos que nos dan indicaciones acerca de cómo resolver una tarea o realizar cualquier acción.
En ellos se nos explica paso a paso y de manera ordenada, la secuencia de todo aquello que debemos hacer para conseguir el objetivo al que estén dirigidas las instrucciones.

Es frecuente  que las palaras estén acompañadas por gráficos, esquemas, fotografías e, incluso actualmente, por vídeos. Son ejemplos los folletos explicativos  de los muebles para montar, los de los electrodomésticos o de cualquier aparato que compremos…

Los textos normativos. Diferencias.

En ocasiones, dependiendo de los tipos de clasificación se conoce con el mismo nombre  a los textos normativos. Pero, en realidad no siempre son la misma cosa.
Todos tenemos claro que las normas de comportamiento de un centro escolar no son lo mismo que las «normas» para hacer una receta.
Las reglas de conducta de una escuela serían textos prescriptivos o normativos: son reglas o preceptos que se deben seguir, y no necesariamente en un orden determinado.

Los textos de carácter estrictamente instructivo, sí que requieren disponer las pautas o las acciones en un orden determinado y no necesariamente son órdenes o reglas.

Ejemplo breve

Como ejemplo  irónico de este tipo de texto de breve extensión puede servir este cuento del narrador y poeta argentino Julio Cortázar, un irónico texto instructivo corto literario:

Instrucciones para llorar.

Fake tears

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará  con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

 

En este otro artículo  que encontrarás siguiendo el enlace puedes encontrar más ejemplos de textos instructivos de una mayor extensión.

Revisado el 26 de febrero del 2021

 

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